jueves, 27 de mayo de 2010

NEUMONIA ASOCIADA A LA VENTILACIÓN MECÁNICA

La asistencia ventilatoria mecánica ó ventilación mecánica ha permitido a muchos enfermos superar sus crisis vitales, sin embargo, es un procedimiento que no está libre de complicaciones y, por tanto, es de especial interés realizar una búsqueda permanente de estrategias que permitan evitar éstas complicaciones o, en su defecto, reducir al mínimo su impacto negativo.

La infección respiratoria aguda asociada al soporte mecánico respiratorio es una complicación que afecta negativamente el potencial de supervivencia de los enfermos e impone un costo adicional al proceso terapéutico, siendo un motivo de gran preocupación en el manejo de los pacientes críticos.

NAVM. Se ha definido la Neumonía Asociada a la Ventiolación Mecánica (NAVM) como la infección del parénquima pulmonar que aparece en un paciente después de 48 horas de haber iniciado la ventilación mecánica”.

La Sociedad Americana del Tórax ha propuesto el uso de una clasificación para diferenciar distintos tipos de gérmenes que pueden estar presentes según el tiempo de aparición de la neumonía:

1. NAVM Temprana: aparece antes de los 4 dias de la ventilación mecánica y supone que puede estar presente gérmenes comunes.

2. NAVM Tardía: aparece posterior a los 4 dias en ventilación mecánica y puede estar causado por gérmenes Nosocomiales.

Fisiopatología de la NAVM. El primer paso en el camino a la NAVM es la colonización de microorganismos patógenos en la orofaringe y el tracto respiratorio superior. Se ha demostrado que en los pacientes críticos, hospitalizados en la UCI, se desarrolla rápidamente colonización de la orofaringe y la tráquea por bacilos gramnegativos y que ésta se presenta antes de que aparezca la NAVM. Además, en más del 90% de los casos se ha encontrado en la orofaringe y en la tráquea el mismo germen causal de la neumonía

Existen varios factores que favorecen la colonización orofaríngea y traqueal:

1. En el paciente crítico se genera una alteración en el epitelio de la mucosa bucal que favorece la unión entre el pili bacteriano y las células epiteliales. Este aumento de la afinidad de las bacterias por el epitelio crea condiciones favorables para la colonización.

2. El exceso de elastasa producidas como parte de la respuesta inflamatoria sistémica, disminuye los niveles de IgA reduciendo su efecto “anticolonizador”.

3. La colocación del tubo endotraqueal crea condiciones que favorecen la colonización. En efecto, La presencia del neumotaponador crea un reservorio subglótico en el que se acumulan secreciones ricas en bacterias provenientes de la orofaringe, produciendo un efecto “concentrador” de bacterias que se escapan inadvertidamente hacia la tráquea. Por otro lado, en la superficie interna del tubo se crea una capa denominada “biofilm”, en la literatura anglosajona, sobre la cual las bacterias andan libres de la acción depuradora mucociliar y con una vía completamente abierta para ingresar al pulmón.

La concentración de bacterias muy virulentas, derivada del proceso de colonización permite que, por aspiración, ingrese un inóculo bacteriano mayor hacia la vía aérea inferior que no puede ser controlado por los mecanismos de defensa locales, ya de por sí alterados, y ocasionen infección pulmonar.

En otros términos, la virulencia del gérmen, la magnitud del inóculo y la alteración de las defensas del huésped, se confabulan para producir una infección pulmonar caracteriazada por un patrón histológico de microabscesos y parches de infección, que, ubicados preferentemente en las zonas más dependientes del pulmón, conocemos en clínica como NAVM.

Gómez Alonso, Carlos Alvarez y Alejandro León (2004). Enfermedades Infecciosas en UCI:
Una aproximación basada en las evidencias. Distribuna Editorial Médica.

Publicado por: Lic. Yvis Ruiz
Coordinadora Docente de UCI-A